Tecnología, Agile y Cyberpunk

El Software se estaba comiendo el mundo hasta que la IA ha empezado a comerse al Software. Esta poderosa frase resume bastante bien lo que está pasando ante la estupefacción de todo el sector de tecnología que ya está empezando a palpar lo que va a llegar y ante el desconocimiento generalizado de los clientes, quienes aún no entienden del todo las consecuencias.

Vivimos tiempos convulsos. NeoTokyo está a punto de e-x-p-l-o-t-a-r. En el caso del manga y anime Akira las tensiones sociales, la opresión político-militar y los experimentos psíquicos creaban un caldo de cultivo para una revolución soterrada que podía hacer estallar la megalópolis como lo hizo la explosión nuclear que provocó su reconstrucción.

En nuestro caso la explosión nuclear ha sido el lanzamiento de Claude Opus 4.5. La red social X se ha poblado de testimonios, en todos los ámbitos propios y aledaños de la tecnología con Claude Code y directamente ajenos a la misma con Claude Cowork, que pasan del anterior escepticismo respecto al uso de IA aplicada al trabajo a una epifanía nunca antes vista con este nivel de consenso, alarma y regocijo, a partes iguales.

Se ven por igual los entusiastas, los negacionistas y los agoreros, en una suerte de catarsis pública de nuestras esperanzas, miedos y sospechas, ante algo tan serio como poner en jaque el medio de vida de millones de personas en todo el mundo, en el que se estima que hay 47 millones de Desarrolladores de Software.

Hasta hace muy poco la directriz clara de la sociedad era enseñar a programar desde la infancia, reinventar tu carrera con un bootcamp de programación o tomar las riendas de tu propio destino desde el camino de la autodidáctica. Poco a poco empezaron a llegar las voces de líderes tecnológicos en la dirección opuesta, con el culmen de Jensen Huang (CEO de Nvidia) clamando "Estaré feliz cuando mis ingenieros dejen de escribir código". Huang lleva desde 2024 alertando de que los niños ya no deben aprender a escribir código, por entonces el sector informático se reía de sus comentarios. Hoy ya no sonríe nadie.

Recientemente la mandíbula del mundo cayó al suelo cuando le preguntaron al creador de Claude Code Boris Cherny qué cantidad del código del último lanzamiento estrella de Claude, Cowork, había escrito Claude Code y éste había contestado lacónicamente: Todo.

No hablamos de repetir un proyecto existente sino de crear un Producto de Software totalmente nuevo que ya está revolucionando la vida de la gente no técnica. Si a ahora mismo preguntásemos a muchos Desarrolladores de Software qué porcentaje de su código es producido por Claude Code (la más preeminente, pero no la única solución para desarrollar software con IA) muchos dirían que más del 90% y en algunos casos el 100%.

La realidad es que la creación del código por parte de IA es totalmente imparable. Quien no lo esté usando se está quedando muy atrás, muy rápido. Los recelos sobre la calidad del código producido, sobre los problemas de seguridad encubiertos, sobre las revisiones de código que ningún humano ha escrito, son totalmente legítimos. Pero cualquiera que esté trabajando de manera seria con Claude Code está viendo el futuro: nadie va a escribir ni una línea de código en unos años, ni va a revisarlo (¿cómo vamos a revisar cantidades ingentes de código que no hemos escrito?) ni a mantenerlo (por el mismo motivo). Llevamos años hablando de la importancia de la Entrega de Valor rápida, obsesionándonos con el Ship Fast, con el ciclo de lanzamiento continuo de features más rápido que la competencia. Ahora es posible de manera exponencial y nadie va a frenarlo.

Sólo la IA va a poder producir, revisar y mantener el código a la velocidad necesaria para no quedarse atrás respecto a la competencia.

Estamos en plena Transición

La realidad es que nadie sabe cuánto tiempo va a llevar esta transición ni la forma exacta del destino que nos aguarda. Tal como en Akira los movimientos insurgentes civiles se rebelaban contra la opresión gubernamental y los sujetos de experimentos psíquicos se revolvían contra el poder militar que los había subyugado, nosotros observamos en primera fila el choque entre los nuevos avances tecnológicos y un viejo mundo (no sólo en el ámbito de la informática sino también en el ámbito legal, financiero, administrativo, etc) que pretende frenarlos y controlarlos. El Statu Quo va a luchar con todas sus armas contra unos avances que amenazan su propia existencia.

Lo que sorprende no es la magnitud del cambio sino la precipitada velocidad a la que está llegando. Está cogiendo con el pie cambiado a casi todos los grandes actores. En nuestro sector las mastodónticas consultoras de tecnología, las gigantes soluciones de software corporativo y los grandes clientes sabían que debían adaptarse a un gran cambio pero no esperaban que llegase tan rápido. Por eso lucharán para frenarlo con todas las armas de las que disponen. Porque abrazarlo ahora supondría su propia extinción.

Viviremos una Etapa de Transición en la que seguirán vendiéndose proyectos de 2 años que ahora pueden hacerse en 2 semanas. Hablamos de una disonancia salvaje entre lo que los clientes saben que es posible y lo que se les vende como viable. No quiero decir con esto que no sigan teniendo sentido proyectos de medio y largo plazo pero cada vez irán rotando más hacia el modelo de negocio que en mi opinión prevalecerá en esta nueva era: los Servicios Profesionales.

Quizá lo más duro y triste de esta Etapa de Transición es el que muchos se agarrarán al coste hundido del esfuerzo pasado en construir soluciones durante meses que ahora se pueden replicar en horas. Sólo dirigir la mirada al futuro y adaptarse con celeridad puede darnos una oportunidad. Quien se quede mirando atrás volverá a matar a Eurídice como le pasó a Orfeo, condenando su existencia para siempre a la pena eterna. No hay vuelta atrás.

La Comoditización del Software

Todo el Software acabará siendo creado, evaluado y mantenido por la IA. Eso es inevitable. El código siempre fue un medio para resolver un problema. Lo importante será centrarse en entender y descubrir nuevos problemas y tratar de solucionarlos, de la manera que sea. Esa es la esencia de la ingeniería.

Es totalmente inevitable que el Software en sí se comoditice, es decir, se devalúe en términos de precio y el impacto que esto va a causar a toda la industria que lo rodea, en términos de puestos de trabajo, proyectos y volumen de plantillas es absolutamente incierto.

Llegaremos a ver que el software se crea al vuelo de manera personalizada para resolver cualquier problema de un usuario particular. En el ámbito de empresa tardaremos más en ver esto pero también llegará. La cuestión es que no sabemos cuánto tardará en llegar y la Etapa de Transición en la que nos encontramos será muy heterogénea en su avance en los diferentes sectores e incluso territorios geográficos.

Veremos un auge de Servicios Profesionales, ante el maremágnum de soluciones las empresas necesitarán confiar en el trato humano para discernir lo que más les conviene. Habrá una explosión de productos y de micro-empresas. Los equipos de ingeniería de software de decenas o centenas de integrantes se reducirán a equipos mucho más pequeños.

Más que nunca seremos Desarrolladores de Valor de negocio, dejaremos de ser Desarrolladores de Software. En cierto sentido volveremos a la esencia de la Ingeniería que se perdió cuando desconectaron a los equipos de los clientes. Tendremos mucho más tiempo e incentivo para tener una comunicación estrecha con los clientes, entender sus problemas, descubrir muchos problemas nuevos y modelar requisitos que luego implementará la IA.

Vamos a ver el nacimiento de una nueva era en la que destacarán las habilidades sociales, la creatividad, el pensamiento lateral, la claridad mental y el pensamiento estructurado. En buena medida la capacidad de soñar y pensar en grande se multiplican merced a la tecnología que va a amplificarlos y va a permitirnos hacer cosas hasta ahora impensables.

Como ocurre en Akira, el sistema intenta contener algo que ya no puede comprender ni controlar. Akira no es sólo un niño con poderes: es una fuerza evolutiva que deja obsoletos los mecanismos de control humano. El estado no lo combate porque sea malvado, sino porque rompe el marco de sentido.

Y tal como ocurre al final de Akira, la IA es un evento de mutación ontológica, es decir no es un cambio dentro del sistema, es un cambio hacia un nuevo sistema. Todo marco de pensamiento que usamos hoy quedará obsoleto.

"El futuro no es una línea recta. Hay muchos caminos diferentes. Debemos intentar decidir el futuro por nosotros mismos" - Akira (1988). Katsuhiro Otomo.
You’ve successfully subscribed to Neuromante
Welcome back! You’ve successfully signed in.
Great! You’ve successfully signed up.
Success! Your email is updated.
Your link has expired
Success! Check your email for magic link to sign-in.